Consejos para desinfectar todo tu hogar
2019-03-25 04:30:04
¿Te has preguntado cuáles son las principales áreas de tu casa que podrían ser fuente de enfermedades para tu familia? Para empezar, rara vez pensamos que en nuestro hogar pueda existir el riesgo de contraer un virus. Casi siempre le atribuimos esta responsabilidad a los lugares públicos. Pero echa un vistazo a esto.
Un estudio realizado por la Universidad de Arizona demostró que más del 50% de los resfriados, y entre 50 y 80% de las enfermedades estomacales se adquieren en el hogar. Y es que 80% de los gérmenes se propagan a través del contacto con las superficies. Otro importante hallazgo es que hay más microbios en un trapo de cocina que en el WC.
Ricardo León, experto higienista y actual Director Global de Salud y Bienestar de The Clorox Co., explicó que esto responde a cambios en los hábitos de las personas, tales como un mayor relajamiento en el hogar "de lo que nosotros llamamos buenas prácticas", y que han tenido lugar a partir de los años 60.
Estas eran acciones principalmente preventivas. "Son esos pequeños detalles que nuestras abuelas nos recomendaban para evitar que nos enfermáramos, como no llevarnos las manos a la nariz o comernos las uñas, pues además era mal visto".
O bien, sencillas costumbres como limpiar y desinfectar adecuadamente, tener seguridad en la calidad del agua, hervir los trapos, así como la ropa cuando alguien estaba enfermo", señala el también ingeniero químico por la Universidad de Buenos Aires.
Además de lo urgente y agitado de la vida actual, la evolución en la medicina con la llegada de los antibióticos también favorece este relajamiento, ya que según el especialista, la gente que puede tener acceso a ello, ha puesto su salud en manos del médico, pues sabe que si algo le pasa, tiene a quién acudir y "asunto arreglado. Aunque esto, claro está, tiene un costo y un impacto en la familia y en la sociedad", anota. Es decir, hoy vivimos más, gracias al avance de la medicina, pero esto no significa que vivamos mejor.
Retorno a las buenas prácticas
Por ello, la transmisión del conocimiento en cosas simples, muy elementales, ayudarán mucho a que la gente mejore su situación con poco o, al menos, se reducirán los riesgos de contraer enfermedades respiratorias y gastrointestinales.
Las prácticas que todos deberíamos tener como hábito, son:
• Lavarse las manos frecuentemente.
• Estornudar y toser con el antebrazo.
• Ventilar los ambientes para que el aire se renueve.
• Limpiar y desinfectar las superficies para evitar la acumulación de microorganismos que pueden potencialmente propagarse y enfermarnos.
Respecto del primer punto, León señala que "la principal fuente de enfermedades son las manos, ya que tocan todo lo que encuentran a su paso, sin embargo, 70% de la población no pasa por el baño a lavarse las manos antes de sentarse a la mesa".
Este dato no es menor, en especial cuando, por ejemplo, alguien es portador de un virus infectocontagioso, o bien, tiene una sencilla gripe o resfriado. Pero, ¿quién garantiza que esto no evolucionará a una enfermedad mayor, en especial en la población que tiene condiciones de salud más frágiles, como son los niños y los ancianos?
Asimismo, el experto menciona que toser o estornudar en el antebrazo es una medida que evita que los microorganismos patógenos se rieguen a nuestro alrededor.
El contagio se produce, en general, a través del aire –entrando por nariz, boca y ojos— o por el contacto con las superficies donde se quedaron virus y bacterias que pueden vivir de 48 a 72 horas, algunas más complicadas, incluso permanecen ahí por semanas.
Y es que según explica Ricardo León, "un estornudo sale a una velocidad de 300 km/h y las partículas alcanzan a caer hasta tres metros de distancia a nuestro alrededor, si la persona no se cubre la boca". Luego es importante lavarse las manos porque, de lo contrario, el patógeno se llevará a otras superficies.
En este sentido, ventilar las áreas y limpiar bien las superficies con productos como el cloro, son medidas que no deben faltar en los hogares, ya que esto reducirá la concentración y propagación de bacterias y virus.
Cabe señalar, citando a León, que la batalla de desinfección siempre será terrestre. Nunca se podrá librar a nivel aéreo, aunque sí se pueden contrarrestar sus efectos en la medida en que se renueve el aire, al ventilar los espacios, y se utilicen productos en aerosol que propicien su caída, para luego limpiarlos.
Focos rojos
Una investigación realizada por Clorox, en colaboración con el Centro de Investigaciones en Alimentos de Culiacán, Sinaloa, mostró que los hogares mexicanos tienen una situación muy similar a otros países en vías de desarrollo, respecto del ya mencionado relajamiento en las buenas prácticas.
El estudio detectó la presencia de patógenos como Esquerichia Coli y Salmonella, responsables de infecciones gastrointestinales, entre otros microorganismos, en 11 diferentes áreas de la casa.
La cocina y el baño fueron los ambientes más contaminados. También se estudió el área de juego de los niños y el espacio de las mascotas.
En el caso de las enfermedades gastrointestinales, el higienista Ricardo León indica que efectivamente en su mayoría se generan en la cocina debido a la mala manipulación de los alimentos, a la falta de lavado de manos, a la tremenda contaminación que se concentra en esponjas y trapos, a una mala higiene del refrigerador, a la falta de desinfección de frutas y verduras y, a veces, por la presencia de las mascotas que deambulan por ahí.